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11 febrero 2012 6 11 /02 /febrero /2012 13:46
Oliver Gayet - ABC
Ya creo que todos saben que hay varios tipos de vinos en el mercado; cada uno tiene condiciones ideales para disfrutarlo mejor y una de las principales es la temperatura del servicio. ¿Qué influencia tiene la temperatura en la degustación de los vinos?

Comencemos por los blancos.  En las góndolas hay diferentes varietales, cada uno de ellos con características diferentes, siendo algunas más cítricas y otras más cremosas. Mientras más características cítricas tenga, más frío debe estar el vino; y mientras más cremoso, más temperado; pero esta diferencia solo debe variar en dos grados centígrados, entre los 7 y 9 ºC. Estando el vino a su temperatura ideal, una vez que lo introducimos en la boca, sentiremos todo el esplendor y la potencia que nos quiere brindar.
Luego tenemos los vinos rosados, más frutados y sobre todo algo más “carnosos”, si lo podemos explicar así. Debido a su estructura y frescura, se recomienda beber estos vinos a una temperatura baja, pero no helados: lo ideal es algo en torno a los 10 ºC. Si están más fríos, perderemos la fruta, y si se sirven más calientes, perderemos la estructura ligeramente ácida de este tipo de vino. Es claro que un grado centígrado, más o menos, no hará mucha diferencia, pero lo ideal es no alejarse de esta referencia.
Los vinos tintos son muy complejos al momento de decidir qué temperatura usaremos; influye mucho si es un varietal o un blend, el tipo de varietal y —para terminar— si se trata de un vino joven o un vino añejado. Tan complejo es el mundo de los tintos como los vinos mismos, pero siempre hay algunas cosas fáciles de rescatar en lo que se refiere a las temperaturas.
Los vinos varietales (hablamos de Malbec, Cabernet Sauvignon, Merlot, Tannat) se beben más fríos: su temperatura ideal es de 16 ºC. Solo un varietal, el Pinot Noir, se degusta algo más fresco, entre 12 y 14 ºC, ya que es una uva más liviana.
Los vinos del tipo blend, debido a su complejidad, se degustan a 17 ºC. Si la botella contiene un vino con mucha ma-dera, se recomienda degustarlo a 18 ºC para que los taninos no se opaquen ni sean muy agresivos.
Una cosa muy importante dentro de los tintos: cuando uno posee una botella de vino muy añejado, o que tenga más de siete años, ya no importa si es varietal o blend, si tiene mucha o poca madera: si el vino está en buen estado para ser consumido, siempre habrá que degustarlo a una temperatura entre 18 y 19 ºC, lo que los europeos llaman “temperatura ambiente”.
Si por algún motivo bebemos un vino tinto más caliente, los alcoholes se reforzarán y nos quemarán las papilas nasales; en boca sentiremos sabores moderados de más y no la fruta.
Así también, existe otra familia de vinos: la de los espumantes y champanes. Esta bebida burbujeante es muy especial, ya que, por contener gas carbónico, el vino cambia totalmente su estructura dejándolo más vivaz y “relampagueante”, si podemos describirlo así. Es mucho más placentero beber frías estas bebidas; cuando hablo de frío, me refiero a lo más frío posible, sin perder las sensaciones gustativas, esto es, entre 4 y 6 ºC. Si lo enfriamos más, al beber el líquido, automáticamente, las papilas gustativas se adormecerán a causa del frío y no sentiremos el verdadero sabor de lo que queremos degustar.
Así que, mis queridos lectores, ¡ojo!: la temperatura es sumamente importante para sentir una real satisfacción. ¡Salud a todos!

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Published by jaime ariansen - en 18 ENOLOGIA
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