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20 enero 2015 2 20 /01 /enero /2015 06:22
HISTORIA DEL PERÚ - CRONOLOGÍA

Por: Jaime Ariansen Céspedes – Instituto de los Andes

01 – LAS GRANDES NACIONES = 20,000 (aC) – 1200 (ANTES DE LOS INCAS)

Recolectores y Cazadores

Agricultores

Formativo = Caral - Chavín – Paracas

Desarrollo Regional = Mochica – Lima – Nazca – Tiahuanaco

Estados Militaristas = Chimú – Wari – Chancay - Chancas

02 – LOS INCAS = 1200 - 1535

03 – EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS = 1490 – 1532 (EL DESCUBRIMIENTO DE AMERICA)

04 – LA CONQUISTA = 1532 – 1554 (DEL TAHUANTINSUYO)

05 – EL VIRREINATO = 1554 – 1821 (300 AÑOS DE ADMINISTRACION ESPAÑOLA)

06 – LA INDEPENDENCIA = 1800 – 1824 (LA GESTA LIBERTADORA)

07 – LA REPUBLICA = 1821 – 2014 (LA REPUBLICA DEL PERÚ)

08 – PERÚ 200 = 1821 – 2021 (EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCA)

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1 enero 2015 4 01 /01 /enero /2015 14:16
VINCENTE VAN GOGH
  1. EL AÑO 2015 SE RECUERDA EL 150 ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE UNO DE LOS GRANDES PINTORES DE LA HISTORIA

    Vincent Willem van Gogh fue un pintor neerlandés, uno de los principales exponentes del postimpresionismo. Pintó unos 900 cuadros y realizó más de 1.600 dibujos.

  2. Fecha de nacimiento: 30 de marzo de 1853, Zundert, Países Bajos

  3. Fecha de la muerte: 29 de julio de 1890, Auvers-sur-Oise, Francia

  4. Período: Posimpresionismo

  5. Enterrado en: 30 de julio de 1890

  6. Educación: Royal Academy of Fine Arts (1886–1886), Colegio Willem II(1866–1868), Académie Royale des Beaux Arts

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1 enero 2015 4 01 /01 /enero /2015 02:56
EL DIARIO DE INÉS MUÑOZ

EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS - LA HISTORIA DEL PERÚ - EL TESTIMONIO DE UNA EXTRAORDINARIA MUJER, INÉS MUÑOZ.

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31 diciembre 2014 3 31 /12 /diciembre /2014 08:11
HISTORIA DEL MUNDO EN MOVIMIENTO

LA HISTORIA DEL MUNDO EN MOVIMIENTO

Año 10 - Se conoce el libro de cocina DO RE COQUINARIA escrito por Apicio, es considerado el libro de la especialidad más antiguo.
Año 19 - En este año el emperador romano Germánico se traslada a Egipto para disfrutar la historia y patrimonio cultural de esa milenaria región, visita los templos de Tebas acompañado de un traductor para entender los jeroglíficos, queda de este viaje información sobre los impuestos, las ofrendas a los dioses y las provisiones que las naciones debían aportar al gobierno central.
Año 64 – Incendio en Roma, Nerón atribuye la culpa a los cristianos y desata la primera gran persecución.
Año 70 - Vespasiano, destruye Jerusalén. Los judíos sobrevivientes a la destrucción abandonan Palestina, dispersándose por el mundo, es lo que se conoce como la diáspora.
Año 79 - El emperador romano Vespasiano muere y lo sucede su hijo Tito, este año se inaugura en Roma el anfiteatro Flavio o Coliseo.

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30 diciembre 2014 2 30 /12 /diciembre /2014 22:09
BARTOLOMÉ DE LAS CASAS

EL DIARIO DE INÉS MUÑOZ - AÑO 1542
EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS - LA HISTORIA DEL PERÚ

FRAY BARTOLOMÉ DE LAS CASAS
01 – Bartolomé de las Casas, nació en Sevilla en el año 1474 falleció en Madrid en julio de 1566
02 – Este fraile dominico fue encomendero, cronista, filosofo, teólogo, jurista y el gran protector de todos los nativos de las Indias, fue también obispo de Chiapas en el Virreinato de Nueva España
03 – Cuando Fernando III reconquista Sevilla en 1248 recibe apoyo internacional para su cruzada y en sus tropas se encuentra un caballero francés de la estirpe del Conde de Limonges, cuyo nombre es Don Bartolomé de Casaux.
04 – Tras la reconquista de la ciudad se establecerá en ella y cambiará su apellido Casaux por Las Casas. Según uno de sus biógrafos, esta familia era de origen judeoconverso, aunque otros afirman que eran cristianos.
05 – Cien años después, el rey Alfonso XI nombrará a un miembro de la familia Las Casas como "fiel regidor de las ordenanzas reales".
06 – Este nombramiento quedó unido a la familia de las Casas hasta el siglo XVII, sucediéndose esa línea familiar en el ejercicio del cargo. Además, en varias ocasiones miembros de la familia de las Casas fueron nombrados para el cargo de tesorero mayor de Andalucía.
07 – El rey Juan II entregó a Don Guillén de las Casas, como el "caballero más poderoso de Sevilla", la Villa de Montilla y, por orden del rey Enrique II será enviado a Francia para la obtención de refuerzos militares.
08 – Sin embargo, Don Guillén murió en la batalla de la Ajarquía de Málaga. A un Don Alonso de las Casas le fue entregado el Castillo de Priego y, por su comportamiento en la batalla de las Lomas, fue nombrado Caballero del Rey. A otro miembro de la familia de las Casas se le concedió, por cédula real, la conquista de Tenerife y La Palma y de todas las tierras que conquistare.
09 – También existieron importantes miembros de la familia de las Casas en el clero, entre ellos un Deán de la Catedral de Sevilla y un maestro de la Orden de Predicadores: Fray Alberto de las Casas.
10 – De acuerdo a Antonio de Remesal, su primer biógrafo, Bartolomé de las Casas nació en Sevilla en 1474. Sin embargo, las investigaciones de Helen Rand Parish y Harold E. Weidman en 1976 determinaron que la fecha más probable de su nacimiento fue el 11 de noviembre de 1484 en Triana, Sevilla.
11 – Juan Antonio Llorente, en su compendio de obras de fray Bartolomé de 1822, dice que fue en 1474 y que probablemente fue el 24 de agosto por ser el día de "la celebración del martirio del Apóstol San Bartolomé, y ser un uso muy general en España poner a los niños el nombre del santo que la iglesia diocesana celebra el día del nacimiento cuando no se dé el nombre del padre, que no se da en este caso porque el padre se llamaba Antonio."
12 – Pudo haber nacido en alguna de estas tres parroquias: la de San Lorenzo, la de San Vicente o la de la Magdalena, todas situadas en el barrio de Triana, en Sevilla. Fue bautizado en la Catedral. Debió vivir su infancia oyendo hablar mucho de las batallas de la Reconquista en las que habían participado sus familiares y, cuando los Reyes Católicos se instalan en Sevilla, su tío Don Alfonso de las Casas era uno de los ocho caballeros que portaban las varas del palio bajo el que entraron.
13 – Cursó sus estudios primarios, probablemente, en el Colegio de San Miguel y sus primeros contactos con la vida de los religiosos debieron ser cuándo visitaba a su tía Doña Juana, que era monja en el Monasterio de Santa María de las Dueñas.
14 – Posiblemente en 1490 va a estudiar "ambos derechos" (canónico y estatal) a la Universidad de Salamanca. Un familiar suyo era sacerdote en el Convento de San Esteban, donde en aquel entonces residía Cristóbal Colón, por lo que pudo encontrárselo allí por primera vez. Colón también era una persona que había pasado largas temporadas en Sevilla, ciudad natal de Bartolomé.
15 – En 1492 su tío paterno, Juan de la Peña, sería elegido delegado real, para reclutar a la tripulación, en el primer viaje de Colón, que partió del Puerto de Palos el 3 de agosto de 1492.
16 – La expedición regresó en 1493 habiendo descubierto la nueva ruta a "las Indias", lo que generó gran expectativa. En su ruta a Badalona para presentar su logro a los Reyes, Colón en marzo de 1493 se detiene en Sevilla con los animales y los siete indios que ha traído de la expedición y se sitúa en el entorno de la Iglesia de San Nicolás para exhibirlos. Esto fue presenciado por Bartolomé de las Casas.
17 – El padre de Bartolomé, el comerciante Pedro de las Casas, decidió, junto con su hermano Francisco Peñaloza, embarcar con Colón rumbo a las Indias para su segundo viaje, que partirá de Cádiz el 25 de septiembre de 1493. Más adelante irían a acompañar al padre sus hermanos Diego y Gabriel Peñaloza. Cuando la expedición regresa trae 600 indios y el padre le regalará uno a su hijo Bartolomé para que le sirviera.
18 – Sin embargo, Bartolomé utilizará al indio como objeto de estudio humanístico, y le pregunta por su religión para investigar si se parecía al cristianismo. Como estudió latín en Salamanca y Sevilla. aprovecha sus conocimientos en filología y latín para estudiar posibles semejanzas con su lengua.
19 – Al saber la reina Isabel que Colón estaba haciendo esclavos a los indios ordenó que no se tratara así a sus súbditos, sino como otros siervos de la corona, y ordenó que se castigara con la pena de muerte a todo aquel que tuviera indios como esclavos.
20 – Esto privó a Bartolomé de las Casas del servicio de su indio. Colón argumentó que los indios esclavos solamente eran los que se habían hecho prisioneros en "guerra justa" y que las costumbres de estos eran paganas y a veces caníbales y que bien estaba traerlos a Castilla para así quitarlos de esas costumbres.
21 – La reina respondió que se afanara por convertirlos al cristianismo en sus tierras. Isabel fallecería en 1504 y en su testamento pediría que se tratara bien y justamente a los indios, sin hacerles ofensas.
Alrededor del año 1500 Bartolomé termina sus estudios en Salamanca y consigue una plaza como doctrinero en una expedición a las Indias que partió del puerto de Sanlúcar de Barrameda el 13 de febrero de 1502. Para algunos historiadores esto lo hizo para hacer méritos para ser fraile y para otros lo hizo para atender los negocios de terrateniente que su padre había dejado en el Caribe. Esa expedición estaba comandada por Antonio Torres y llevaba consigo a Nicolás de Ovando, que iba a relevar en su puesto de Gobernador de La Española a Francisco de Bobadilla. Francisco de Bobadilla había sido enviado antes como juez pesquisidor para investigar a Colón, había arrestado a Cristóbal Colón y se había proclamado gobernador, llevando a cabo una serie de políticas de privatización de las tierras descubiertas y repartimento de encomiendas. La llegada de Bartolomé de Las Casas a la isla se produce el 15 de abril de 1502.8
Dentro de las actividades económicas que realizaban los encomenderos las de caza y trabajo en el campo para sus amos eran más llevaderas, sin embargo, la actividad que más justificaba la presencia española en la isla era la búsqueda de oro y esta era la actividad más dura.
Cuando la expedición llegó a la isla algunos barcos se dispusieron a regresar a España, llevando consigo a Francisco de Bobadilla y, al mismo tiempo, Colón llegaba a La Española en su cuarto viaje aunque el nuevo gobernador, Nicolás de Ovando, no le permitió desembarcar. Justo en ese momento se desató un huracán, que arrasó Santo Domingo y hundió los barcos que llevaban a Francisco de Bobadilla a España, logrando salvarse Colón por recalar en una cala que consideró propicia para resistir el temporal. El huracán provocó muchos muertos y, posteriormente, esta situación de insalubridad generó una epidemia. Hay diferentes versiones del papel de Bartolomé en este momento. Unos dicen que estaba en Santo Domingo y ayudó a sanar a los enfermos durante la epidemia y otros dicen que se encontraba tierra adentro, gestionando sus tierras. Esta epidemia causó muchísimos muertos.

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30 diciembre 2014 2 30 /12 /diciembre /2014 14:38
CAFÉ PERUANO - EXPORTACIONES 2015

La producción de café de Perú aumentaría en un 40 por ciento a 6 millones de quintales (sacos de 45 kilos) en el 2015, luego de tres años de caídas consecutivas debido a un hongo que afectó algunas cosechas, dijo el lunes la asociación más importante del sector en el país.

Las inversiones en fertilizantes y mejoras de las plantaciones, especialmente en el noroeste de Perú, han sentado las bases para una buena cosecha en el 2015, informó la Junta Nacional de Café (JNC), tras realizar un estudio de campo en las regiones de cultivo de café local.

"Ha vuelto el optimismo entre los productores, aunque hay incertidumbre sobre los precios internacionales", dijo el presidente de la JNC, Anner Román, en un comunicado.

Aunque el esperado repunte dependerá de las condiciones climáticas en los próximos cuatro meses, agregó el gremio.

La cosecha de café de Perú comienza generalmente en abril y termina en octubre, periodo en que los tostadores del grano buscan suministros mientras se reduce la oferta en Centroamérica.

La producción de café en Perú alcanzó su punto máximo con alrededor de 7,2 millones de quintales en el 2011, antes de que apareciera el hongo de la roya en las plantaciones en la región de la selva central del país.

Para este año la producción se redujo en alrededor de un 25 por ciento a un estimado de 4,25 millones de quintales, por los efectos negativos de la roya en algunas nuevas áreas de cultivo en el sur de Perú, dijo la JNC.

Perú es el octavo mayor productor mundial de café, aunque sus niveles de suministro son muchos menores que sus vecinos Brasil y Colombia, los mayores de América del Sur.

El país andino es sin embargo un gran exportador global de granos orgánicos, como el "Tunki", considerado por su sabor y aroma como uno de los mejores del planeta.

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28 diciembre 2014 7 28 /12 /diciembre /2014 06:36
HISTORIA DE LA GASTRONOMÍA

Aveces, los utensilios de cocina no sirven más que para potenciar el placer de comer, aunque también pueden ser una urgente cuestión de supervivencia: antes de que se empezasen a usar vasijas para cocinar, hará unos 10.000 años, los restos arqueológicos sugieren que nadie llegaba a la edad adulta si había perdido todos los dientes. Masticar era imprescindible: si no podías masticar, te morías de hambre». Así de terrible. La estudiosa culinaria británica Bee Wilson nos descubre que la alfarería permitió a nuestros antepasados preparar papillas y sopas, alimentos para beber, que no obligaban a triturar comida. «Hace unos 10.000 años por primera vez empezaron a verse esqueletos adultos sin un solo diente: las ollas les habían salvado la vida». Un humilde cuenco de barro tenía el poder de dar la vida.

En su obra ’La importancia del tenedor. Historias, inventos y artilugios en la cocina’ Wilson, una de esas historiadoras inglesas que trufan sus eruditos relatos de maravillosas anécdotas, repasa la importancia vital de los utensilios empleados en la preparación de los alimentos que nos llevamos a los labios. Todos y cada uno encierran sus misterios y sus historias hasta que han logrado (o no) hacerse un hueco en nuestros armarios y despensas. «Los cocineros son seres conservadores, maestros de acciones sencillas y repetitivas que cambian muy poco con el paso de los años. No ha de extrañarnos que los cocineros perciban la innovación culinaria como un ataque personal», dice la divulgadora.

Con cada nuevo invento hay un intercambio, ganamos algo, pero también lo perdemos. Desperdiciamos conocimiento. Quien sepa manejar un robot de cocina no precisará usar el cuchillo, cualquier horno nos evita saber encender y mantener un fuego, uno de los conocimientos básicos de nuestra especie... Wilson presenta una encuesta realizada a jóvenes británicos de entre 18 y 25 años. La mitad no sabía siquiera cocinar unos espaguetis a la boloñesa. En nuestro país, no es muy distinto. Quien esto escribe conoció a alguien que pretendió freír un huevo en una sartén llena de agua... y fría. Hoy hablamos más de los ingredientes de la comida, del qué, más que del cómo se preparan esos alimentos. «La cocina de mis sueños (con microondas, horno, cuatro placas de inducción...) me ha cambiado la vida» es una frase común.

Hasta huevos cuadrados

Pero por inventos culinarios que pasan a ser de uso cotidiano, como el abrelatas o el microondas, hay decenas que se han ido por el sumidero o duermen el sueño de los inútiles en los cajones: sacabolas para melones, cortadores de aguacate, peladores de ajos, mecheros para hacer crema catalana, exprimidores eléctricos, ollas arroceras... «El simple hecho de que un aparato exista no significa que tengamos que usarlo. Un buen cocinero podría defenderse con un cuchillo afilado, una tabla de madera, una olla, una cuchara y algún tipo de fuente de calor», sostiene la estudiosa nacida en Oxford. Eso no quita para que algunas ferreterías exhiban hoy una oferta abrumadora de utensilios de cocina, desde saquitos para cocinar los garbanzos pasando por deshuesadores de cerezas y «cubos para hacer los huevos cocidos cuadrados». Lo más.

Pero tantas facilidades, alerta Bee Wilson, tienen un precio. «Todo apunta a que la crisis de obesidad actual está causada, en parte, no por lo que comemos (aunque eso también es fundamental), sino por el grado de procesamiento que ha sufrido nuestra comida antes de llevárnosla a la boca». Lo llama el «engaño calórico». Y hay ejemplos. Entre ratas sometidas a una dieta idéntica (bolitas de comida, en un caso duras y, en el otro, blandas) las que se alimentaron con piezas más fáciles de digerir se volvieron obesas. Lo mismo se ha comprobado con serpientes pitón que comieron carne cruda o cocinada. Muy revelador.

La historia de la alimentación es la historia de la tecnología. Sin olvidar que los dos mecanismos básicos (cortar y calentar) son peligrosísimos. La cocina ha sido, hasta no hace nada, un «asunto lúgubre». El humo y los incendios que se desatan en las cocinas matan a millón y medio de personas al año en los países en vías de desarrollo. «Hasta el siglo XVII los chefs de los hogares acaudalados solían trabajar desnudos o en paños menores debido al calor abrasador». Las mujeres, vestidas con amplias faldas, quedaban exentas de esas tareas del fuego, ya que podía convertirlas en piras al menor descuido.

El instrumento por antonomasia del cocinero es el cuchillo, confirma la investigadora. Los cuchillos, que siempre han estado solo un pasito detrás de las armas, son para Wilson, «utensilios destinados a romper, desfigurar y mutilar aunque solo se esté cortando un puerro». Es el útil más antiguo del arsenal de un chef (tiene uno o dos millones de años de vida «dependiendo del antropólogo al que creas») aunque las primeras piezas para cortar se remontan a 2,6 millones de años en Etiopía. Nueve de cada diez cocineros lo tienen como su herramienta favorita, un instrumento que provoca una inmensa sensación de poder. Un chef sin cuchillo, enfatiza la autora, es como un peluquero sin tijeras. Y ambas poseen un filo parecido... Afilarlos es un arte. «Hay un chiste sobre un hombre que prueba el filo de su cuchillo con la lengua: las hojas afiladas saben a metal; las hojas muy afiladas saben a sangre».

La aparición de los buenos modales en la mesa tuvo por objeto, precisamente, eliminar la presencia de sangre en los banquetes, limitar el miedo a que tu compañero de mesa te clavara su daga. No en balde, uno de los principales personajes de las cortes europeas era el trinchador, encargado de preparar (y de probar) los mejores bocados para su señor. Primero, por una cuestión de reparto (lo mejor para el amo) y, segundo, por supervivencia: el trinchador salvaba a su patrono de los envenenamientos.

Pocos siglos más tarde se pasa a los cuchillos especializados para abrir ostras, picar, hacer la chifonada, la juliana, la brunoise... en un tiempo, claro, dominado por la ’haute cuisine’ francesa y sus salsas: bechamel, velouté, española y alemana, convertidas tras eliminar la alemana y añadir la salsa de tomate y la holandesa, en los aliños padres de Escoffier. El punto máximo de sofisticación humana (y de socialización) llega cuando se inventa un cuchillo que corta peor, romo, casi inútil para la agresión, pero sofisticado instrumento gastronómico, como los Laguiole franceses, los primeros en emplear una hoja dentada.

’Tou’, el cuchillo chino

Cuchillos hay muchos. En todas las culturas. De todas las formas. Como el ’ulu’ inuit, con su hoja como un abanico, el ligero ’santoku’ japonés con su punta redondeada y su hoja con pequeños huecos de forma ovalada (’divots’), multiuso y todoterreno, el ’mezzaluna’ italiano con su cuchilla curva y sus regordetes mangos de madera... aunque ninguno, matiza Wilson, como el ’tou’ chino. Un minimax: máximo valor con mínimo esfuerzo en esa hoja ancha que nos recuerda a un clásico cuchillo de carnicero, aunque mucho más ligero.

Wilson se hace eco también de las investigaciones que apuntan a que la actual «mordida profunda» entre los humanos no tendría más de 250 años (antes era «normal», como la de los monos) y sería una respuesta anatómica al modo que tenemos de cortar los alimentos. Un poco inquietante, ¿no?

El otro gran eje de la cocina es el fuego y su dominio. La obra nos descubre a Ivan Day. Este sexagenario, el principal historiador de la alimentación inglesa, vive en un caserío del siglo XVII y colecciona viejos artilugios para asar. De hecho, da cursos sobre asados al espetón. Quienes la han probado dicen que su carne es la mejor del mundo.

Sabores al margen, la autora defiende la idea de que comenzamos a convertirnos en lo que somos «a raíz de empezar a asar sobre un fuego abierto». «El descubrimiento de la comida cocinada nos procuró un exceso de energía destinado al crecimiento cerebral», resalta Wilson. La cocina hizo que nuestros cerebros fueran excepcionalmente grandes y que pudiéramos dedicarnos a estas tareas de investigar el origen de cucharas, tenedores y sartenes. O de esos deshuesadores de cerezas ’superfashions’ de los escaparates. JM

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27 diciembre 2014 6 27 /12 /diciembre /2014 16:00
COMIDA Y EVOLUCIÓN

La alimentación es un problema constante de la humanidad, el gran condicionante de su evolución. Lo que comemos y cómo ha moldeado nuestra naturaleza y cultura. En esa doble perspectiva, la biológica y la cultural, se mueven dos libros recientes. El primero de ellos, «La nueva ciencia del bienestar» (Crítica), del catedrático de Nutrición y Genética José María Ordovás, sirve de introducción a la nutrigenómica. A partir de los avances en el conocimiento del genoma humano, la especialidad de Ordovás se orienta a establecer vínculos entre genes y alimentación, a determinar por qué los mismos alimentos nos afectan de manera dispar, a perfilar, en definitiva, las bases genéticas sobre lo que construimos nuestra individualidad alimentaria.


En «Una historia comestible» (Trea), Jacinto García Gómez (Madrid, 1956), médico especialista en nutrición, traza nuestro recorrido como especie desde la perspectiva de lo que comemos y expone cómo la alimentación constituye un factor evolutivo crucial.


José María Ordovás Muñoz (Zaragoza, 1956) es un científico crecido a la sombra del asturiano Francisco Grande Covián, de quien se reconoce discípulo y con una presencia en su libro que comienza con la dedicatoria. Consejos ya clásicos del investigador colungués, como «de todo en plato de postre», una llamada a la variedad y la mesura en la mesa, están presentes en «La nueva ciencia del bienestar». Grande fue un maestro cercano, con «una humildad innata y cautivadora» que queda patente en una de las formas de aproximarse a su interlocutor. Utilizaba muy a menudo la frase «como usted sabe...». Era el preámbulo de algo que, «honestamente, el 99 por ciento de las veces no sabía», admite el discípulo, y el preámbulo «de un descubrimiento más en una capacidad de conocimiento renacentista».


En un ámbito de investigación en el que las novedades surgen de forma constante el conocimiento científico también muestra limitaciones. «En el campo nutricional, estamos todavía lejos de conocer exactamente los mecanismos involucrados en el proceso de asimilación de la mayor parte de los miles de componentes que consumimos diariamente como parte de nuestra alimentación», escribe el autor de «La nueva ciencia del bienestar». «Somos únicos y esto hace que como individuos respondamos de manera ligera o drásticamente diferente a un mismo estímulo externo». Por ello, «una de las vertientes de la nutrigenómica consiste en entender cómo cada uno de los productos químicos que consumimos, nutrientes o no nutrientes, activan o desactivan diferentes mecanismos en nuestro organismo».


El libro de Ordovás muestra lo que la ciencia nos enseña sobre cómo llevar una vida sana, pero no se trata de una de esas recopilaciones de consejos prácticos y dietas al uso que tanto éxito editorial suelen cosechar. Para el catedrático de Nutrición, director científico del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados, la educación «es la clave» para cerrar el paso a la «pandemia moderna» de la obesidad. «Últimamente se ha demostrado que incluso en sujetos genéticamente predispuestos a la obesidad tener un perfil universitario cancela totalmente el riesgo genético de añadir kilos en exceso», apunta Ordovás, para quien la «epidemia creciente de enfermedades relacionadas con la dieta» es «un fracaso educativo y no un fallo médico».


Pero en la obesidad actúa también un factor evolutivo, una adquisición biológica de nuestra especie en tiempos de escasez que se ha vuelto en su contra cuando ya no hay restricciones alimentarias. «Nuestros antepasados lejanos experimentaron frecuentes períodos de carencia de alimentos que pusieron en peligro su supervivencia. Es en la adaptación a estos períodos de hambruna donde podría encontrarse la base metabólica de nuestra obesidad actual», apunta José María Ordovás. Durante «miles de años nuestros genes más triunfadores fueron aquellos que favorecían la absorción y almacenamientos de calorías y nutrientes», lo que se llama «genes ahorradores». Y es que, como señala Jacinto García, «nuestros genes no están diseñado para la opulencia sino para la escasez». En «Una historia comestible» este especialista en nutrición, autor de varios estudios históricos sobre la cocina, detalla las conexiones entre dieta y evolución. En ese largo proceso, «el paso de lo crudo a lo cocido es el hecho cardinal de la alimentación humana». A partir de ese momento, «la despensa como la paleta de sabores se ensancha extraordinariamente» y «la comida dejó de ser un hecho exclusivamente biológico para transformarse en un gesto cultural: los alimentos al ser cocinados pierden su estado natural asilvestrado y adquieren una apariencia humanizada». Es más, el fuego aplicado a los alimentos precede a la agricultura, cuyos productos sirven de poco a la especie sin el proceso de elaboración.


El biólogo Faustino Cordón resumía la trascendencia de ese tratamiento de los alimentos en nuestro devenir como especie en el expresivo título de su libro «Cocinar hizo al hombre». Para Cordón, «la palabra se originó de la actividad culinaria porque ésta la necesita para su desarrollo» y «la cocina fue la primera actividad del homínido que le permitía y le exigía elaborar proyectos». Felipe Fernández-Armesto en su provechosa e inagotable «Historia de la comida» considera que «la cultura comienza cuando los alimentos crudos se cocinan» y que «la revolución de la cocina fue la primera revolución científica».


Para quien se enfrentaba a ellos, los nuevos sabores surgidos de la acción del calor sobre los alimentos provocarían una inicial sensación repulsiva. Así, «por encima de las bondades gastronómicas, fue simplemente el hambre lo que llevó a nuestros antepasados a superar el asco inicial hacia la comida cocinada», afirma el autor de «Una historia comestible». Tras ese paso crucial que supone la elaboración de los alimentos hay otro avance cualitativo: la utilización de la cerámica, que puso fin a «un período larguísimo» en el que la cocina «se mantuvo limitada a los asados». «Comparado con la conmoción culinaria que produjo la aparición de la cerámica, cualquier método anterior no deja de ser algo elemental y primario. La invención de la cerámica inauguró el camino de la cocina moderna», escribe Jacinto García.

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27 diciembre 2014 6 27 /12 /diciembre /2014 07:43
EL PAN DE FREJA, LA DIOSA VIKINGA

EL PAN DE FREJA, LA DIOSA VIKINGA

El lussekatt (literalmente, "gato de Lucía") o pan de azafrán es un dulce tradicional sueco, con un característico color amarillo debido al azafrán que contiene. Se preparan tradicionalmente por la fiesta de Santa Lucía, el 13 de diciembre, que en Suecia es una festividad importante. Se suele acompañar con café o glögg (vino caliente especiado).

Se dice que su origen se remonta a la época de los vikingos, y que se hizo a imagen y semejanza del gato favorito de la diosa Freja (diosa del amor, la belleza y la fertilidad). A este pan que se cocinaba en esta época del año se le atribuían poderes mágicos; se pensaba que ayudaban a fortalecer y proteger las futuras cosechas, los animales e incluso a las personas.

En Suecia, el día de Santa Lucía, miles de doncellas ataviadas con túnicas blancas, sujetando un candelabro y luciendo en sus cabezas una corona de velas iluminan el invierno sueco. Lucía y sus doncellas reparten a su paso los lussekatter o bollos de azafrán, y galletas de jengibre. Hoy en día, esta tradición es muy importante en la navidad sueca, y se celebra en iglesias, escuelas, hospitales...

Aunque se desconoce cómo esta tradición relativa a una santa italiana llegó a Suecia, sí se sabe que fue la clase alta de la sociedad sueca la que se apropió de esta tradición, haciendo que la mayor de sus hijas desempeñara el papel de Lucía y sirviera el desayuno a sus padres la mañana del 13 de diciembre. Esta costumbre acabó de calar en la sociedad sueca en el siglo XX, cuando un periódico de Estocolmo decidió celebrar el primer concurso de Lucías.

Como siempre, esta pequeña historia es una pincelada de la tradición, si os pica la curiosidad, consultad a Mr. Google... Siempre es interesante conocer las tradiciones de otros países y aprender a apreciar lo ajeno, para así también valorar lo propio.

La cuestión es que tengo dos piojos, un Nicolás, en honor al cual hice las riquísimas Kruidnoten, galletas holandesas en honor a San Nicolás; y una Lucía, que no podía ser menos, así que ella va a disfrutar de estos lussekatter en honor a Santa Lucía...

Lussekatter o bollos de Santa Lucía

Lussekatter

Ingredientes (aproximadamente 15 bollos):
115 g mantequilla en dados.
180 ml de leche entera.
60 ml de agua.
1 cucharadita de filamentos de azafrán.
20 g de levadura fresca de panadería.
375-425 g de harina.
100 g de azúcar.
1 huevo para la masa + 1 huevo para pintar.
2 cucharadas de pasas.
1/2 cucharadita de sal.
Lussekatter o bollos de Santa Lucía

Preparación:
1. Calentar suavemente la leche con la mantequilla y el azafrán, sin que hierva. Dejar templar.
2. En la cubeta de la panificadora, poner la mezcla de leche y mantequilla y el agua primero, después añadir la sal, el azúcar, un huevo, 375 g de harina y la levadura.
3. Poner en marcha el programa de masas (en mi panificadora es el número 7 y dura una hora y media). Al principio del amasado, vigilar la masa por si hiciese falta más harina. Esto va a depender fundamentalmente del tamaño del huevo y del poder de absorción de la harina que utilicemos. Irle añadiendo la harina necesaria hasta que se forme una bola suave, pero tener cuidado con añadirle de más, porque nuestros bollos quedarán más secos y duros.
4. Una vez que termine el programa de amasado, retirar la masa de la cubeta y ponerla sobre una superficie enharinada. Amasarla ligeramente con las manos y cortarla en porciones. A mí, me salieron 15 bollos de aproximadamente 80 gramos cada uno.
5. Estirar cada una de las partes dándole forma de cilindro, de un grueso de 2,5 cm y 15 cm de largo. Los Lussekatter se pueden enrollar de distintas maneras, pero la más típica es darle una forma como de S, y poniendo una pasa en el huequito que se forma. En Cocinando entre olivos tienen un tutorial fotográfico genial para ir conformando los lussekatter.
6. Irlos colocando en una bandeja cubierta con papel de horno, bien separados, porque aún tendremos que dejarlos levedar unos 30 minutos más.
7. Yo coloco las bandejas dentro del horno, tapadas con un paño de cocina, y las dejo allí esos 30 minutos.
8. Al cabo de ese tiempo, retiro las bandejas del horno, sin destaparlas, y enciendo el horno a 200ºC.
9. Cuando el horno está caliente, pintar con un huevo, con cuidadín de no bajar la masa, y hornear durante 10 minutos a 200ºC.
Lussekatter o bollos de Santa Lucía

No es un bollo excesivamente dulce, pero sí muy sabroso. El aroma del azafrán es delicioso. Ideales para el desayuno, abriéndolos al medio y untándolos con mermelada de caqui y mango. Al día siguiente, si queremos que recuperen la esponjosidad, meterlos unos segundos en el microondas.
¡¡Feliz día de Santa Lucía!!

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27 diciembre 2014 6 27 /12 /diciembre /2014 07:40
EL PAN DE FREJA, LA DIOSA VIKINGA

EL PAN DE FREJA, LA DIOSA VIKINGA

El lussekatt (literalmente, "gato de Lucía") o pan de azafrán es un dulce tradicional sueco, con un característico color amarillo debido al azafrán que contiene. Se preparan tradicionalmente por la fiesta de Santa Lucía, el 13 de diciembre, que en Suecia es una festividad importante. Se suele acompañar con café o glögg (vino caliente especiado).

Se dice que su origen se remonta a la época de los vikingos, y que se hizo a imagen y semejanza del gato favorito de la diosa Freja (diosa del amor, la belleza y la fertilidad). A este pan que se cocinaba en esta época del año se le atribuían poderes mágicos; se pensaba que ayudaban a fortalecer y proteger las futuras cosechas, los animales e incluso a las personas.

En Suecia, el día de Santa Lucía, miles de doncellas ataviadas con túnicas blancas, sujetando un candelabro y luciendo en sus cabezas una corona de velas iluminan el invierno sueco. Lucía y sus doncellas reparten a su paso los lussekatter o bollos de azafrán, y galletas de jengibre. Hoy en día, esta tradición es muy importante en la navidad sueca, y se celebra en iglesias, escuelas, hospitales...

Aunque se desconoce cómo esta tradición relativa a una santa italiana llegó a Suecia, sí se sabe que fue la clase alta de la sociedad sueca la que se apropió de esta tradición, haciendo que la mayor de sus hijas desempeñara el papel de Lucía y sirviera el desayuno a sus padres la mañana del 13 de diciembre. Esta costumbre acabó de calar en la sociedad sueca en el siglo XX, cuando un periódico de Estocolmo decidió celebrar el primer concurso de Lucías.

Como siempre, esta pequeña historia es una pincelada de la tradición, si os pica la curiosidad, consultad a Mr. Google... Siempre es interesante conocer las tradiciones de otros países y aprender a apreciar lo ajeno, para así también valorar lo propio.

La cuestión es que tengo dos piojos, un Nicolás, en honor al cual hice las riquísimas Kruidnoten, galletas holandesas en honor a San Nicolás; y una Lucía, que no podía ser menos, así que ella va a disfrutar de estos lussekatter en honor a Santa Lucía...

Lussekatter o bollos de Santa Lucía

Lussekatter

Ingredientes (aproximadamente 15 bollos):
115 g mantequilla en dados.
180 ml de leche entera.
60 ml de agua.
1 cucharadita de filamentos de azafrán.
20 g de levadura fresca de panadería.
375-425 g de harina.
100 g de azúcar.
1 huevo para la masa + 1 huevo para pintar.
2 cucharadas de pasas.
1/2 cucharadita de sal.
Lussekatter o bollos de Santa Lucía

Preparación:
1. Calentar suavemente la leche con la mantequilla y el azafrán, sin que hierva. Dejar templar.
2. En la cubeta de la panificadora, poner la mezcla de leche y mantequilla y el agua primero, después añadir la sal, el azúcar, un huevo, 375 g de harina y la levadura.
3. Poner en marcha el programa de masas (en mi panificadora es el número 7 y dura una hora y media). Al principio del amasado, vigilar la masa por si hiciese falta más harina. Esto va a depender fundamentalmente del tamaño del huevo y del poder de absorción de la harina que utilicemos. Irle añadiendo la harina necesaria hasta que se forme una bola suave, pero tener cuidado con añadirle de más, porque nuestros bollos quedarán más secos y duros.
4. Una vez que termine el programa de amasado, retirar la masa de la cubeta y ponerla sobre una superficie enharinada. Amasarla ligeramente con las manos y cortarla en porciones. A mí, me salieron 15 bollos de aproximadamente 80 gramos cada uno.
5. Estirar cada una de las partes dándole forma de cilindro, de un grueso de 2,5 cm y 15 cm de largo. Los Lussekatter se pueden enrollar de distintas maneras, pero la más típica es darle una forma como de S, y poniendo una pasa en el huequito que se forma. En Cocinando entre olivos tienen un tutorial fotográfico genial para ir conformando los lussekatter.
6. Irlos colocando en una bandeja cubierta con papel de horno, bien separados, porque aún tendremos que dejarlos levedar unos 30 minutos más.
7. Yo coloco las bandejas dentro del horno, tapadas con un paño de cocina, y las dejo allí esos 30 minutos.
8. Al cabo de ese tiempo, retiro las bandejas del horno, sin destaparlas, y enciendo el horno a 200ºC.
9. Cuando el horno está caliente, pintar con un huevo, con cuidadín de no bajar la masa, y hornear durante 10 minutos a 200ºC.
Lussekatter o bollos de Santa Lucía

No es un bollo excesivamente dulce, pero sí muy sabroso. El aroma del azafrán es delicioso. Ideales para el desayuno, abriéndolos al medio y untándolos con mermelada de caqui y mango. Al día siguiente, si queremos que recuperen la esponjosidad, meterlos unos segundos en el microondas.
¡¡Feliz día de Santa Lucía!!

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