| MADRID.– El chocolate es la forma de vida y la ilusión de Oriol Balaguer, uno de los pasteleros-reposteros más sobresaliente de la escena mundial, quien ha vuelto a conquistar con su colección de huevos de Pascua, y en exclusiva para Menú habla sobre su inclinación por este ingrediente con el que crea sublimes aromas y texturas de gran impacto visual. "Es un ingrediente que te permite jugar con su textura, su aroma, su color, su sabor. Para mí el chocolate es una forma vida, mi ilusión, la esencia de mis creaciones, su alma", señala. Por ello, "elaborados con el mejor cacao del mercado", los huevos de Pascua de Balaguer se reinventan cada temporada y responden a nuevas fuentes de inspiración. Son propuestas que se adaptan a tendencias y gustos exigentes; piezas únicas que reflejan la artesanía de un trabajo que requiere destreza y precisión técnica, además de una alta dosis de creatividad. "Siempre exijo que la materia prima sea excelente, de la máxima calidad. A partir de ahí entra en juego la creatividad. "Yo diría que es necesario tener un 50 por ciento de preparación, un 25 por ciento de talento y un 25 por ciento de inspiración", afirma quien recibió el premio Paco Torreblanca 2008 al mejor pastelero-repostero, concedido por el jurado de los Premios Nacionales de Gastronomía. APUESTA POR LOS SENTIDOS Balaguer, nacido en Catalunya en 1971, cuenta con tres boutiques: dos en España –Barcelona y Madrid (la mejor del año, de acuerdo con los premios Metropolis, del periódico El Mundo)– y una en Tokio, Japón. Sin embargo, este egresado de la Escuela de Pastelería de Barcelona, conquista paladares en los 11 países donde distribuye sus productos, entre ellos Francia, Italia, Suecia, Australia, Estados Unidos y Canadá. "Emocionar a través de los sentidos: la vista, el oído, el tacto, el gusto y el olfato", es el objetivo de Balaguer. "Propongo una nueva manera de entender el chocolate a través de los sentidos. En estos últimos años ha habido una evolución en el sector, precisamente por la versatilidad y las posibilidades que éste ofrece. "Este boom ha traído tendencias acertadas, pero otras erróneas. Se ha caído en la tentación de la creatividad por la creatividad, la originalidad por la originalidad o el combinar por combinar, sólo para intentar ser diferentes", señala. JOYAS QUE SE FUNDEN EN BOCA La mayor "locura" de Balaguer, quien trabajó siete años en elBulli, considerado el mejor restaurante del mundo, es su línea High Techocolate. "Hasta el momento es mi propuesta más arriesgada, en ella he puesto muchas ilusiones. He tratado de reflejar la evolución de un oficio de tanta tradición y el nuevo camino que sigo en cuanto a innovación", revela. Y "porque la tecnología también nos puede apasionar", un mismo empaque reúne 36 "joyas" de 12 sabores y texturas distintas, 10 liochocolates minitabletas con liofilizados, especias y hierbas, y un disco compacto que en menos de 10 minutos muestra los secretos de Balaguer para convertir a sus bombones en una tentación. Entre los reconocimientos que ha recibido este artesano culinario destacan el Premio al Mejor Maestro Artesano Pastelero Español 1993, el Premio al Mejor Postre de España 1997 y el Premio al Mejor Postre del Mundo 2001, por sus Siete texturas del chocolate. Sin embargo, su mayor premio es haber posicionado una marca: "Oriol Balaguer Barcelona es una marca con una personalidad reconocible e identificable; para mí, eso tiene mucho valor", concluye. |