BLOG DE JAIME ARIANSEN CESPEDES, DIRECTOR DEL INSTITUTO DE LOS ANDES DE LIMA - PERÚ jaimeariansen@hotmail.com
El té es una bebida legendaria, conocida y adoptada por muchas culturas alrededor del mundo. En el Museo Guimet de las Artes Asiáticas de París en Francia, a través de una exposición se explora al te desde su legendario origen chino hasta su expansión y llegada al Oriente Medio, Europa y América.
La exposición consiste en 257 piezas de cerámica y 15 pinturas representativas sobre el té, procedentes del Museo Nacional de Taipei. La escenografía que los acompaña se quiso “silenciosa”, sin exotismos. De ahí que las piezas se presenten sobre vitrinas horizontales, como una mesa en torno a la que se invitase al espectador.
Al inicio de la exposición, el visitante se encuentra con dos obras contemporáneas: un cortometraje sobre el espíritu del té y un monumental cubo de té comprimido por el artista Ai Weiwei, esta última obra es titulada “Ton of tea” (Tonelada de Té) y es el testimonio de la importancia de esta bebida en la actualidad.
El cortometraje es una obra realizada por el director franco-vietnamita Tran Ahh Hung, y es protagonizada por la única mujer nombrada como gran maestro de te, Tseng Yu-hui.
El té nació en el contexto religioso del budismo y su propósito era para “despertar”, en su sentido literal, y para provocar en los monjes budistas la inteligencia y la intuición.
Las cerámicas, recipientes y teteras nos hacen viajar en el tiempo y en el espacio, a través de las tres grandes etapas del té:
Ya sea para despertar, reconfortarte, proporcionarte alivio o simplemente para entrar en calos, el té siempre ha sido y será una muy buena opción.